La historia de Juju do Pix: entre el dolor, la resiliencia y una reconstrucción que marca un precedente
La historia de Juliana Oliveira —más conocida como Juju do Pix— vuelve a encender el debate sobre los peligros de los procedimientos estéticos clandestinos, un fenómeno que afecta a miles de personas en América Latina, especialmente mujeres trans que buscan acceso a tratamientos seguros y accesibles. Ocho años después de haber sido víctima de una intervención ilegal que transformó su vida de forma dramática, la influencer brasileña inició finalmente un proceso de reconstrucción médica que representa no solo un avance personal, sino también un mensaje urgente sobre salud pública y regulación.

Un procedimiento clandestino que dejó heridas visibles e invisibles
Juliana, creyó que recibiría un tratamiento estético convencional para feminizar sus rasgos. Le aseguraron que le aplicarían rellenos de silicona, pero la realidad fue devastadora: le inyectaron 21 jeringas de aceite mineral y laxantes en el rostro, sustancias prohibidas y altamente peligrosas.
El resultado fue una deformación facial severa que complicó su salud física, su estabilidad emocional y su vida laboral. Durante años temió que los daños fueran irreversibles, mientras enfrentaba discriminación, dificultades económicas y un largo peregrinar en busca de ayuda médica.

Del dolor a la exposición pública: la batalla de Juju en redes sociales
Ante la falta de recursos y el rechazo laboral ligado a su apariencia, Juju recurrió a las redes sociales como plataforma de supervivencia. Allí contó su historia, denunció la mala praxis y compartió imágenes del antes y después que impactaron a miles de personas.
Lejos de victimizarse, la influencer mantuvo un humor particular que la convirtió en un personaje querido dentro de su comunidad digital. En uno de sus videos más comentados ironizó:
“Si nada es seguro en esta vida, al menos me volví rubia”.
Pero junto a la empatía también surgieron polémicas. Algunas campañas de recaudación de fondos generaron discusiones y rumores. Aun así, la mayoría de sus seguidores la acompañó con mensajes de afecto y solidaridad, conscientes del sufrimiento acumulado durante años.
La cirugía reconstructiva: un primer paso en un camino largo
El 20 de junio, finalmente, Juliana dio un paso fundamental: se sometió a la primera cirugía reconstructiva en un hospital de São Paulo. El procedimiento fue realizado sin costo por el cirujano Thiago Marra, quien decidió actuar de manera conservadora debido a la complejidad del caso.
El aceite mineral había impregnado profundamente la piel, endureciendo tejidos y generando un desafío quirúrgico. La operación duró más de cuatro horas y solo pudo retirar una parte del material para evitar riesgos como la necrosis.
Marra explicó que el proceso se realizará en etapas:
“Cuando el tejido esté más recuperado, podremos retirar aún más. No se puede hacer todo de una vez”.
Esta primera intervención representa apenas el inicio de una serie de cirugías destinadas a devolverle funcionalidad, estética y, sobre todo, calidad de vida.
Una comunidad unida por la empatía
En medio de la incertidumbre, Juju encontró un refugio inagotable: su comunidad digital. Usuarios de Brasil y de otros países llenaron sus publicaciones con mensajes de esperanza, deseos de recuperación y palabras que resaltan su valentía.
Muchos incluso compartieron imágenes generadas con inteligencia artificial que muestran cómo podría verse tras culminar las cirugías, pequeños gestos que alimentan la ilusión después de tanto dolor.

Un caso que expone una problemática urgente
El caso de Juju do Pix trasciende lo personal. Revela la vulnerabilidad de quienes, por falta de acceso a tratamientos seguros, acuden a clínicas clandestinas donde reina la desinformación y la negligencia. También visibiliza las dificultades que enfrentan las mujeres trans en su búsqueda de reconocimiento, inclusión y procedimientos médicos adecuados.
Su historia es una advertencia y una llamada a la acción para reforzar la regulación del mercado estético, garantizar el acceso a profesionales certificados y promover campañas de concientización sobre los riesgos de sustancias ilegales.

Símbolo de lucha, resiliencia y esperanza
Hoy, mientras avanza en su recuperación, Juliana Oliveira se ha convertido en un referente de resiliencia. Su capacidad para transformar el dolor en un mensaje de prevención la posiciona como una voz necesaria en el debate sobre salud estética, derechos y seguridad.
Su camino aún será largo, pero la primera cirugía ya marcó un antes y un después. Para miles de personas, Juju es un recordatorio de que incluso después de los golpes más duros, siempre existe la posibilidad de recomenzar.
Su historia continúa, ahora cargada de esperanza y del apoyo de una comunidad que la acompaña en cada paso hacia su reconstrucción.

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