En el mundo de la ciencia, los avances no siempre provienen de laboratorios de alta tecnología o de científicos con décadas de experiencia. A veces, surgen de lugares inesperados, como la sala de juegos de una familia en Memphis, Tennessee.

Este es el caso de Jackson Oswalt, quien, a la edad de 12 años, logró un hito impresionante: construir un reactor de fusión nuclear en su casa, estableciendo así el récord mundial como la persona más joven en lograr la fusión nuclear.

Jackson Oswalt nació el 19 de enero de 2005, y justo unas horas antes de cumplir 13 años, logró fusionar dos átomos de deuterio utilizando un fusor que él mismo construyó y operó en la sala de juegos de su hogar. Este logro fue verificado por Fusor.net, el Consorcio de Investigación de Fusores de Código Abierto, el 2 de febrero de 2018, y confirmado por el investigador de fusión Richard Hull, quien mantiene una lista de científicos aficionados que han logrado la fusión en casa.

La inspiración de Jackson provino de la historia de Taylor Wilson, quien también construyó un reactor de fusión nuclear siendo adolescente. Jackson, al enterarse de esta hazaña, se preguntó si alguien tan joven como él podría lograr algo similar. Así comenzó su viaje en el mundo de la física, viendo videos en YouTube y investigando los materiales necesarios para completar su intento de crear una fuente de energía. A la edad de 11 años, ya estaba decidido a cambiar su enfoque de los videojuegos a la ciencia.

"Me di cuenta de que podría ser el mejor en cualquier videojuego, pero al final eso no significaría nada. En el gran esquema de las cosas, los videojuegos no jugaban ningún papel. Así que cambié mi camino. Inmediatamente me volqué a lo más cercano a los videojuegos en la vida real: la ciencia", comentó el joven inventor.

La construcción del reactor no fue una tarea sencilla. La máquina fue ensamblada a partir de vacuums, bombas y cámaras personalizadas que sus padres compraron en eBay, con un costo total de $10,000. La información sobre cómo construir la máquina se encontró en línea, y el 19 de enero de 2018, apenas unas horas antes de su cumpleaños número 13, Jackson logró la fusión nuclear con éxito.

El récord anterior para la persona más joven en construir un reactor de fusión nuclear funcional lo tenía Taylor Wilson, quien lo logró a los 14 años. Jackson, con su logro, no solo rompió este récord, sino que también se unió a una lista creciente de "fusioneers" que han logrado la fusión en casa.

Desde su logro, Jackson ha sido reconocido por diversas organizaciones y medios de comunicación. El Libro Guinness de los Récords ha estado esperando la confirmación del Consorcio de Investigación de Fusores de Código Abierto para oficializar su récord. Mientras tanto, Jackson continúa explorando el mundo de la ciencia, motivado por su deseo de hacer algo significativo con su vida.

"En lugar de pasar mi vida jugando videojuegos, decidí hacer algo que realmente importara", dijo Jackson en una entrevista.

Almost every single part came from eBay. Liquidated research and military facilities would dump tons of valuable equipment for cheap, sometimes in perfect condition. The turbomolecular pump I got for a few hundred dollars was worth nearly $15,000 new.After around a year of… pic.twitter.com/ZjzVvDMZYH— Jackson Oswalt (@JacksonOswalt) December 19, 2024

El logro de Jackson no solo es un testimonio de su inteligencia y dedicación, sino también un ejemplo del poder de la ciencia amateur. Richard Hull, quien mantiene la lista de "fusioneers", es parte de una comunidad creciente de personas que, desde sus hogares, están explorando los límites de la ciencia.

Oswalt es industrioso y obviamente muy brillante, pero es solo uno de una comunidad próspera de creadores de fusión casera. Recordemos al estudiante universitario que intentó vender un reactor de fusión casi listo para usar para pagar su matrícula universitaria.

La historia de Jackson Oswalt es inspiradora y demuestra que la curiosidad y la determinación pueden llevar a logros extraordinarios, sin importar la edad. Su éxito no solo ha establecido un nuevo récord mundial, sino que también ha inspirado a otros jóvenes a explorar el mundo de la ciencia y la tecnología. En un mundo donde los avances científicos son cruciales para el futuro, historias como la de Jackson nos recuerdan que el próximo gran descubrimiento podría estar gestándose en la mente de un joven curioso en cualquier rincón del mundo.