Descubre qué reveló un estudio sobre la "hormona del amor" y las diferencias biológicas y de comportamiento entre estas adorables mascotas.
¿Quién Ama Más a su Dueño: Perros o Gatos? Un Análisis Profundo del Vínculo Afectivo
El eterno debate sobre si los perros o los gatos son más cariñosos con sus dueños ha fascinado a los amantes de los animales durante décadas. Un estudio reciente, realizado en el marco del programa de la BBC Cats vs Dogs, intentó arrojar luz sobre esta cuestión mediante un análisis químico que mide el nivel de oxitocina, conocida como la "hormona del amor".
Sin embargo, los resultados obtenidos no son tan concluyentes como podrían parecer a primera vista. Para comprender mejor este tema, es crucial considerar las diferencias biológicas y de comportamiento entre estas dos especies.

Resultados del Estudio de Oxitocina
El neurocientífico Paul Zak llevó a cabo un experimento para medir la respuesta de perros y gatos a la interacción con sus dueños, utilizando pruebas de oxitocina. Esta hormona se libera en momentos de vínculo social y se asocia con el afecto tanto en humanos como en animales. Zak recolectó muestras de saliva de ambas especies antes y después de una sesión de juego de diez minutos con sus dueños, con el fin de analizar el incremento en los niveles de oxitocina.
Los resultados mostraron que los perros experimentaron un aumento promedio del 52,7% en los niveles de oxitocina tras interactuar con sus dueños, mientras que en los gatos este aumento fue solo del 12%. A partir de estos datos, Zak concluyó que los perros "aman" a sus dueños cinco veces más que los gatos, si se mide este sentimiento en términos de oxitocina. Sin embargo, esta interpretación puede ser limitada al no considerar las particularidades de cada especie.
El Rol de la Oxitocina en el Vínculo Afectivo
La oxitocina es una hormona producida en el cerebro que refuerza el vínculo emocional en diversas especies, incluyendo a los humanos. Se libera en grandes cantidades durante momentos de proximidad y afecto, como el contacto físico, y juega un papel importante en el apego materno y en las relaciones sociales en general. En los perros, la oxitocina actúa de manera similar a como lo hace en los humanos, generando una fuerte conexión social. Sin embargo, el impacto de esta hormona en los gatos es menos conocido y podría ser diferente.
El contexto evolutivo y biológico de cada animal influye en cómo responden a esta hormona. Los perros, descendientes de los lobos y adaptados a vivir en grupo, han desarrollado un vínculo especial con los humanos a lo largo de milenios de domesticación. En cambio, los gatos, que son cazadores solitarios por naturaleza, fueron domesticados mucho más recientemente. Su independencia y territorialidad los hacen menos propensos a formar vínculos sociales en la misma medida que los perros.

Características Únicas del Vínculo de los Gatos
Mientras los perros tienden a buscar y demostrar afecto a través de la interacción física, los gatos tienen formas de expresar su apego que pueden pasar desapercibidas. Al ser animales menos dependientes y más territoriales, su lenguaje afectivo suele estar marcado por señales sutiles. Por ejemplo, un gato que se frota contra su dueño, se acurruca cerca o ronronea, está demostrando un tipo de apego que, aunque distinto al de un perro, también representa una forma de cariño y reconocimiento hacia la persona.
Ciertos estudios sugieren que los gatos reconocen a sus dueños y reaccionan a sus emociones de manera similar a como lo haría un perro, aunque prefieren mantener cierta distancia. También se ha observado que los gatos pueden rastrear la ubicación de sus dueños a través de la voz y responden de manera positiva cuando estos les sonríen. Estas formas de comportamiento sugieren que, aunque menos demostrativos, los gatos también desarrollan un vínculo con sus dueños, adaptado a su propia naturaleza.

En última instancia, el amor y el afecto que los perros y gatos sienten por sus dueños no pueden medirse únicamente en términos de niveles de oxitocina. Cada especie tiene su propia forma de expresar cariño, influenciada por su historia evolutiva y sus características biológicas. Los perros, con su naturaleza social y su larga historia de domesticación, tienden a ser más demostrativos en su afecto. Los gatos, por otro lado, muestran su apego de maneras más sutiles, reflejando su independencia y territorialidad.
Por lo tanto, en lugar de preguntarnos quién ama más, quizás deberíamos apreciar las diferentes formas en que estos maravillosos animales expresan su amor y valorar el vínculo único que cada uno de ellos establece con nosotros. Al final del día, tanto perros como gatos enriquecen nuestras vidas de maneras incomparables, y eso es lo que realmente importa.